jueves, 7 de julio de 2016

¿Qué Sensaciones Transmiten Los Colores De Tu Ropa?

Es sabido que los colores “vivos” se asocian al optimismo. ¿Qué decir del rojo pasión, del naranja motivador o del alegre amarillo?

Por otra parte, no es raro que alguien asocie el negro, el gris o los colores oscuros en general al pesimismo y la sobriedad. Aunque aquí no hay que ser contundentes, porque alguien puede limitarse a una gama de colores, los oscuros quizás, por una cuestión de comodidad. (Para que le cueste menos trabajo combinarlos.)


Nos sentimos diferentes según el color que nos cubre y también transmitimos ciertas sensaciones a los demás. Nos guste más o menos la idea, el uso de un color determinado lanza un mensaje rápido a quien nos mira.

Hoy vamos a jugar con la psicología del color echándole un vistazo a la ropa que vestimos y a lo que sugieren los colores que usamos, ¿te parece?




Negro
Lo tomamos como un color más, aunque se trate en realidad de la ausencia de color.

Popularmente, es un color clásico, elegante, sofisticado, que estiliza la figura, pero también se asocia a la fuerza, al poder, a la estabilidad y a la inteligencia. ¿Has visto que son negras las túnicas de muchos recién graduados?

También puede asociarse al “lado oscuro”. Mira el típico atuendo de Darth Vader, del mafioso peligroso de la película o del chico malo que las castiga a todas.

Es signo de luto en países del hemisferio occidental, elegido quizás por ser un color sobrio, serio, que transmite fuertes emociones.

A la hora de transmitir fuerza a la par que elegancia, no te arriesgas con el negro, pero ten la precaución de no abusar de él, porque es un color que se hace pesado como pocos.

Blanco
El color de lo limpio y lo puro. De ahí el típico traje de novia y también el atuendo de numeroso personal sanitario.

En parte del hemisferio oriental se asocia al luto, porque simboliza la luz entre las sombras.

Además de asociarse a la salud, a la luz y a la pureza, el blanco está ligado a la creatividad. No en vano es el color resultante de toda la mezcla de colores.

Gris
Este color tiene mala reputación. En muchos casos se asocia a la depresión, a la mediocridad, a lo viejo… Y, ciertamente, no parece ser buena idea abusar de él.

Sin embargo, un toque de gris transmite estabilidad, seguridad y sentido práctico. A fin de cuentas, las carreteras son grises.

Rojo
Es el color que más llama la atención. Si éste es tu propósito, no te lo pienses. El rojo atrapa las miradas al instante.

Si tratas de disimular algunos kilitos mal ubicados, no lo uses exageradamente, porque su efecto es el contrario al del color negro. La gente te ve “más”. Y más significa: más grande, más robusta… y más todo.

El rojo es un color alegre, enérgico, festivo, ardiente, muy motivador, que excita y desboca pasiones. ¡Es el color de la sangre!

Pero, precaución con el rojo, porque también es el color del peligro y, dependiendo de cómo lo lleves, transmite también agresividad.

Azul
No es extraño que el azul, el color del cielo y del mar, sea el favorito de tanta gente.

Es un color que se asocia a la calma y al descanso. También a la productividad, porque la relajación que transmite facilita la concentración.

El azul también se asocia a la confianza, a la seguridad y dicen que también a la sabiduría y la lealtad. ¿Has visto que muchos uniformes de cuerpos de seguridad son azules?

Y, saliéndonos de la ropa, ¿has visto la cantidad de marcas, de instituciones financieras o de páginas de Internet que lo usan? No es casualidad. El azul, sobre todo si no son tonalidades muy oscuras, es el color que dice: “Confía en mí.”

Verde
Color ligado a la Naturaleza, a la frescura y el crecimiento. Es muy agradable de contemplar, produciendo también un efecto de calma y sosiego (los tonos más claros de verde). Por eso se emplea tanto en los hospitales.

Popularmente, el verde está ligado a la buena suerte, a la esperanza y a la riqueza. Además, transmite paz y armonía.

Vístelo diciéndole al mundo que quieres todo eso en tu vida, aunque alguno se quede “verde de la envidia“. 😀

Amarillo
Es el color alegre y optimista de los rayos del sol. Se asocia con la felicidad, con la risa y lo desenfadado. Por eso me quedo estupefacta cuando en España es un color que aún se empareja a la mala suerte (sobre todo en el teatro).

El amarillo actúa en el cerebro liberando más serotonina (neurotransmisores que incrementan la sensación de bienestar); acelera el metabolismo e impulsa la creatividad.

Tampoco hace falta que te vistas de amarillo limón de pies a cabeza. Un simple toque de amarillo, da alegría y llama la atención.

Naranja
Es la combinación de amarillo y rojo. Por lo tanto, muy estimulante.

Como el amarillo, está asociado a la alegría y la diversión. Además, transmite energía y vitalidad, siendo menos “agresivo” que el rojo.

Púrpura
Es la mezcla del rojo intenso y el azul. Esto es, de la energía desbordante y la calma.


El color púrpura es un color majestuoso, que está clásicamente asociado a la prosperidad y la riqueza. Muestra de ello es que este color abunda en esos trajes de la realeza que todos hemos visto alguna vez.

Sugiere sofisticación, respeto y sabiduría, pero hay que tener la precaución de no abusar de él.

Marrón
El marrón también es una mezcla de colores (dependiendo la tonalidad, de unos u otros), pero nos quedamos con que es el color de la tierra. Como tal, sugiere estabilidad y constancia.

Se dice que es un color apropiado para dar una imagen de persona ordenada y responsable. Sin embargo, también hay quien lo asocia con lo sucio (porque el marrón camufla muy bien la mugre). Así es que te toca esforzarte para que el aspecto general sugiera limpieza.
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Por lo general, lo conveniente es ir combinando colores cálidos, que irradien vitalidad y otros que sugieran calma. Hay días y ocasiones para usarlos todos.

No sé si piensas que es una tontería, pero imagínate en una entrevista de trabajo o en una cita con alguien que te guste. Dependiendo del contexto, uno puede aprovecharse de las sensaciones que evocan los colores para sacar partido a su favor.

Pues sí, el color comunica por sí solo. Esto lo saben muy bien los expertos en marketing y los diseñadores, por ejemplo. Los especialistas en la psicología del color lo tienen bien estudiado. De hecho, ahí me he basado para escribir todo lo anterior (Color Psychology and Marketing)



Fuente: Tus buenos momentos


viernes, 3 de junio de 2016

Moda y calzado, líderes en consumo de lujo




Los resultados del primer Estudio del consumidor mexicano de lujo revela que, en orden descendente, las siete principales categorías de consumo dentro de este sector son: moda y calzado, tratamientos de belleza, viajes y ocio; tecnología como tablets, smartphones, wearables, etcétera; deportes como golf, equitación, navegación, etcétera; joyería, y decoración, que incluye muebles de diseño, complementos, textiles y demás. 

Elaborado por Territorio Creativo y Forbes, el análisis resalta que las mujeres gastan 50 por ciento más que los hombres en tratamientos de belleza. En cambio, los hombres gastan casi 40 por ciento más que las mujeres en tecnología. Dentro del tratamiento de belleza, llama la atención que el mayor gasto lo hace el grupo de personas de 35 a 44 años. "En la categoría de moda y belleza se observó que a más edad, menor gasto". También es de resaltar que el grupo de 45 a 54 años es el que más gasta en tecnología, "por encima de segmentos más jóvenes (es posible que estén incluyendo el gasto familiar)". 

Hay una pregunta clave, y se refiere a cuál es el mayor gasto promedio de esos consumidores de lujo. La respuesta no sorprende: viajes y ocio con una gasto promedio anual de 70 mil pesos. Llama la atención que el segundo lugar se refiere al tema relacionado con la decoración, donde se destinan 50 mil pesos; la tercera categoría es para tecnología, con 40 mil pesos en promedio, y el cuarto lugar se refiere a moda y calzado, joyería y tratamientos de belleza. 

Por cierto, el grupo de 55 a 64 años es el que más gasta en viajes y ocio, y en decoración. Aquí, a diferencia de moda y belleza, entre más edad, más gasto. También hay que señalar que viajes y ocio es la categoría "más puramente digital", muy por encima del resto, ya que para 56.8 por ciento del proceso de búsqueda y compra se desarrolla enteramente en la web. 

En cambio, para el tema de compras de joyería, belleza y moda y calzado, el resultado es al revés. El consumidor tiene "más necesidad de ver y tocar el producto; encabezan la compra en tienda física por encima de 50 por ciento".

Vía: Milenio

jueves, 2 de junio de 2016

Joyas extraordinarias: Así se lleva el 'septum cool'



El septum, que es la palabra en latín para el español 'septo', es la pared blandita que separa las fosas nasales, justo por debajo del tabique. Es decir, no es una parte muy glamourosa del cuerpo. Sin embargo, y por casualidades de la vida (fashion) este pequeño cartílago se ha convertido en el centro de atención gracias un tipo de pendiente -o cuff en su versión 'de mentira'-, que se coloca precisamente en esta zona, ya sea mediante un pequeño agujero, o pinzado igual que llevaríamos unos ear cuffs.

Una de las primeras en llevarlo fue Scarlett Johansson, cuando aún no éramos del todo consicentes de su espíritu rebelde, y más recientemente lo hemos visto en otras celebstambién con carácter: de Rihanna a Zendaya, la chica Disney que está revolucionando el fashion world, pasando por Chiara Ferragni (en la imagen), que lo lleva en versión-joya con larguísimos adornos a modo de pendant, Jessica Biel en la alfombra roja, las españolas Blanca Suárez y Verónica Echegui, o Chloë Grace-Moretz, una de las mitades de la pareja teen de moda ahora que se ha hecho oficial su relación con Brooklyn Beckham.

Aunque no sea apto para todos los gustos, la moda del septum tiene su explicación si tenemos en cuenta el revival de tendencias de los 90: en aquél entonces no se llevaban los pendientes en el tabique nasal, pero si los aros en la nariz, y sobre todo los pendientes en el ombligo. Riccardo Tisci los subió a pasarela con la presentación de la colección Alta Costura para la primavera 2012 de Givenchy en París, y desde entonces no se han bajado del carrusel de tendencias de la moda.

Via:Hola

jueves, 12 de mayo de 2016

¿En qué se parecen las compras y el sexo?


Cuando hablamos de compras pensamos en placer, excitación, capricho, exceso…

Compras y erotismo
Istock
Emociones muy relacionadas con el sexo. La semejanza no es ninguna casualidad. Seguro que no hay nadie capaz de negar que la experiencia decomprar a lo grande es muy parecida al sexo. Es verdad que lo uno es más público que lo otro, pero tienen muchas, ¡muchísimas!, cosas en común. Bien hechos, te transforman en una mujer nueva. Te hacen sentir llena de vitalidad, además de seductora, aventurera, atrevida, poderosa, hedonista y algo perversa. El sexo y las compras son placeres intensos, enormes, poderosos, dos de los aspectos más gloriosos y felices de estar viva. 
Lo mejor es que ambas actividades se pueden ajustar a tu humor. Si te sientes frágil, es más probable que acabes comprando un jersey de mohair, mimoso y tierno, del mismo modo que preferirás muchos mimos y un sexo lento y cariñoso, porque necesitarás confort y confianza. Pero si necesitas una dosis de exhibicionismo, seguramente te decidirás por unas sandalias de tacón alto y querrás hacer el amor en algún sitio y postura con mucho morbo para darte un homenaje a ti misma.
Comprar es una experiencia maravillosa. Está muy bien ahorrar para una hipoteca, evidentemente, pero no hay nada como buscar, elegir, encontrar y volver a casa cargada de paquetes para luego volver a disfrutar de su gloria abriendo todos y cada uno de ellos poco a poco y pensando en lo guapa que estarás al día siguiente con tus nuevas adquisiciones. ¿Hay algo más sexy que atreverse a hacer algo prohibido y caer en la tentación?
Cuando se buscan similitudes con el sexo no es difícil encontrarlas: ver algo que te gusta en una revista o en un escaparate y  pensar “lo tengo que conseguir” es parecido al juego previo. La tensión va en aumento, crece la excitación…”¡Oh, es justo lo que necesito! Quedaría perfecto con lo que tengo…” Cuando por fin llegas a la tienda y te lo pruebas, estás vistiendo tu cuerpo, eres consciente de su forma, su textura, buscas y presentas su lado más sexy. Está muy bien arrasar en Ikea para buscar una estantería, pero vestirse a ti misma es como prepararte para el sexo. ¡Y el clímax llega tras el paso por la caja! Bueno… Tú disfrutas de un orgasmo y tu cuenta corriente sufre una lipotimia. ¿Quién no ha vivido esa pausa, preñada de emoción, que separa el momento en que la tarjeta de crédito pasa por la máquina hasta que retumba el sonido que te indica que te han dado el ok? Aunque sepas que tienes fondos, es como si te hubieran dicho “¡Sí, tú puedes!”. 
Para continuar con el tema, después te vas a tomar un café y a fumarte un cigarrillo. ¡Qué gusto!


Vía: Cosmo